martes, 29 de octubre de 2013

MARIE LOUISE VON FRANZ - Biografía

Dieter Baumann Marie-Louise von Franz Jose Zavala

Marie-Louise von Franz (4 de enero de 1915 - 17 de febrero de 1998) fue una erudita y analista junguiana suiza.
Von Franz nació en Múnich, Alemania, hija de un barón austríaco. En Suiza era conocida por el nombre de pila de su nombre cristiano, Malus.1 Trabajó con Carl Gustav Jung desde que le conoció en 1933 hasta su muerte en 1961. Fue Jung quien la alentó a vivir con su compañera y analista junguiana Barbara Hannah, que era 23 años mayor que von Franz. Cuando Hannah preguntó a Jung por qué estaba tan interesado en ponerlas juntas, Jung respondió que quería a von Franz "para ver que no todas las mujeres son tan impetuosas como su madre", y también declaró que "la verdadera razón de que deberíais vivir juntas es que vuestro principal interés será el análisis y los analistas no deberían vivir solos".2 Las dos mujeres se convirtieron en amigas de por vida.
Von Franz fundó el C.G. Jung-Institut Zürich en Zúrich. Como psicoterapeuta, se ha dicho de ella que interpretó unos 65.000 sueños, principalmente en su práctica en Küsnacht, Suiza. Von Franz escribió también más de 20 volúmenes sobre psicología analítica, especialmente sobre cuentos de hadas en su vinculación con lo arquetípico y la psicología profunda, gracias a su amplificación de los temas y caracteres. Escribió también sobre la alquimia, abordándola desde una perspectiva psicológica y junguiana, y sobre la imaginación activa, que podría ser descrita como una ensoñación consciente. En El hombre y sus símbolos von Franz describió la imaginación activa como sigue: "La imaginación activa es cierta forma de meditar imaginativamente por la cual podemos entrar deliberadamente en contacto con el inconsciente y hacer una conexión consciente con fenómenos psíquicos".3
Von Franz fue la primera en publicar en 1968 que la estructura matemática de ADN es análoga a la del I Ching. Cita la referencia a la publicación en un dilatado ensayo titulado Símbolos del unus mundus, publicado en su libro Psique y materia.4 Además de sus muchos libros, Von Franz registró una serie de películas en 1987 tituladas El camino del sueño con su estudiante Fraser Boa.
Jung creía en la unidad de la realidad psicológica y material, es decir, son una y la misma, en diferentes manifestaciones. También creía que el concepto de unus mundus podría ser investigado a través del estudio sobre los arquetipos de los números naturales. Debido a su edad, remitió el problema a von Franz.5 Dos de sus obras Número y tiempo y Psique y materia abordan dicha investigación.

  1. Anthony, M. (1990). The Valkyries: The Women around Jung. Shaftesbury, Dorset: Element. ISBN 1870301852.
  2. Jump up Dean L. Franz's portrait of Barbara Hannah in Hannah's The Cat, Dog and Horse Lectures (Chiron, 1992), p.18
  3. Jump up Carl Jung, Man and his Symbols, p.206-207
  4. Jump up Marie-Louise von Franz. Psyche and Matter (Shambhala, 1992), p.39-62. La referencia es citada en la página 44; cita la referencia como la número 16 del artículo: Dialog über den Menschen: Eine Fetschrift zum 75. Geburtstag von Wilhelm Bitter (Klett. Stuttgart, 1968).
  5. Jump up Marie-Louise von Franz. Number and Time (Northwestern, 1974), ix.

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Cual es el modelo psicoterapéutico más efectivo para tratar la anorexia nerviosa?

Artículo publicado en la Web de PSICIENCIA que reproducimos por su interés

http://psyciencia.com/2013/10/23/cual-es-el-modelo-psicoterapeutico-mas-eficaz-para-tratar-la-anorexia-nerviosa/
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A largo plazo más del 20% de los casos de anorexia nerviosa terminan con la muerte, lo que convierte a esta condición en uno de los trastornos mentales más letales. Cerca del 0.3% de las niñas y mujeres jóvenes sufren de esta condición a menudo asociados a consecuencias físicas y psicológicas como depresión, ansiedad y trastornos compulsivos.
A pesar de ser una enfermedad tan peligrosa, hasta la fecha no existían estudios controlados aleatorios que comparan qué métodos psicoterapéuticos son más efectivos para su tratamiento.

Respecto a la falta de datos convincentes el coautor del estudio,  Wolfgang Herzog,  explicó: “Estudios clínicos bien controlados con un nivel 5 de confianza son raros, especialmente en la terapia ambulatoria, lo que puede generar enormes problemas.”

Para resolver este problema un grupo de investigadores del University Hospitals of Heidelberg and Tübingen en Alemania, desarrolló un estudio a larga escala que evaluó dos estrategias de tratamiento y comparó sus resultados con un grupo control. Sus hallazgos fueron publicados en el último número de la revista The Lancet.
Detalladamente, la nueva investigación estudió a 242 mujeres mayores 18 años, por un periodo de 22 meses (10 meses de terapia seguidos de 12 meses de observación). El total de la muestra se dividió en 3 grupos de 80 u 82 personas que recibieron diferentes tipos de tratamientos psicológicos ambulatorios, incluyendo dos tipos de psicoterapia especialmente diseñados para el tratamiento de la anorexia y una psicoterapia tradicional (tratamiento optimizado usual) que es actualmente utilizada por el sistema sanitario alemán para las pacientes que sufren de anorexia.
Estos fueron los tres tipos de terapia:

La Terapia Psicodinámica Focalizada (TPF): se subdividió en tres fases de tratamiento. La primera fase se enfocó en la alianza terapéutica, la egosintonía del trastorno, y la autoestima. En la segunda fase del tratamiento, el foco principal se planteó en la asociación entre la relación interpersonal y la conducta alimentaria. En la última fase, los aspectos relevantes fueron la transferencia a la vida cotidiana, la anticipación de la terminación del tratamiento y la despedida.
La Terapia Cognitivo-Conductual especifica (TCC):  también consistió en tres módulos de tratamiento. El manual estuvo basado en el trabajo de Fairburn. Las hojas de trabajo fueron adaptadas. Y en cada sesión se asignaron tareas para la casa y ejercicios. El foco de tratamiento se centró en la educación de los pacientes sobre el bajo peso, el hambre, el inicio y mantenimiento de hábitos alimentarios regulares y el aumento de peso. La mejora de la autoeficacia y el autocontrol son elementos cruciales de todo el proceso de tratamiento.
El Tratamiento Optimizado Usual (TPU): se desarrolló como un tratamiento optimizado llevado a cabo por psicoterapeutas experimentados seleccionados por los propios pacientes. Los médicos de los pacientes fueron incluidos en el tratamiento. Estos pacientes también visitaron cinco veces el centro donde se realizó la investigación.

Los resultados demostraron que las pacientes de los tres grupos lograron aumentos de peso significativos luego de terminar la terapia, manteniéndose  luego en los 12 meses de seguimiento. Su IMC incrementó en un promedio de 1.4 puntos (el equivalente a 3.8 kg en promedio).
El tratamiento optimizado usual, combinado con la psicoterapia y el cuidado estructurado de un médico familiar, debería considerarse como un tratamiento inicial sólido para las pacientes con anorexia nerviosa. La Terapia Psicodinámica Focalizada demostró ventajas en términos de recuperación luego de los 12 meses de seguimiento, y la Terapia Cognitivo Conductual especifica dio lugar a un aumento de peso más rápido y mostró mejoras en la psicopatología del trastorno alimenticio.

“Al final de nuestro estudio, la Terapia Psicodinámica Focalizada probó ser el método más exitoso, mientras que la Terapia Cognitivo-Conductual específica dió lugar a un aumento de peso más rápido”, dijo el coautor del estudio Stephan Zipfel.
Cabe resaltar que, si bien la aceptación de los dos tratamientos fue alta en los pacientes, un año después de terminar el tratamiento cerca de 1/4 de los pacientes continuaron sufriendo un cuadro completo de anorexia nerviosa.
La importancia de esta investigación reside en su capacidad de brindar por primera vez conclusiones científicas sobre la efectividad de los tratamientos para tan compleja condición. Sin embargo, todavía queda mucho por investigar, ya que no contamos con datos específicos sobre qué tratamientos tempranos y de prevención son mejores para los casos de anorexia nerviosa.



domingo, 20 de octubre de 2013

EL ARTÍFICE DE LOS SUEÑOS



Cuenta la leyenda que, después de haber creado la raza humana, los dioses se pusieron a discutir dónde esconder las respuestas a las preguntas de la vida, para que los hombres no pudieran encontrarlas.

Un dios dijo:”Podemos esconderlas en la cima de una montaña. Nunca las buscarán allí”.

Los otros dijeron: “No, las encontrarán de inmediato”.

Otro dios sugirió: “Podemos ocultarlas en el centro de la Tierra. Jamás las buscarán allí”.

Los otros respondieron: No, las descubrirán de inmediato”.

Entonces otro dios dijo: “Podemos esconderlas en el fondo del mar. Nunca las buscarán allí”.

Los otros dijeron: “No, las encontrarán de inmediato”.

Se produjo un silencio…

Después de un rato, otro dios sugirió: “Debemos colocar las respuestas a las preguntas de la vida dentro de los hombres. Jamás las buscarán allí”.

Y así lo hicieron.


FRASER BOA (1992) El Camino de los sueños. Conversaciones con Marie Louise von Franz. Santiago de Chile: Cuatro Vientos.

sábado, 5 de octubre de 2013

BETTY JOSEPH - PSICOANALISTA


El 4 de abril de 2013 murió Betty Joseph. Era la última superviviente de una generación de psicoanalistas innovadores y muy creativos, herederos y discípulos de M. Klein y sus ideas. Joseph, junto con Hanna Segal, Herbert Rosenfeld y Wilfred Bion, constituyeron un grupo de pensadores de los que se puede decir con toda seguridad que su influencia ha sido central en el desarrollo del psicoanálisis. 

Descrita como “la analista de los psicoanalistas”, fue una difusora importante del pensamiento kleiniano y de su visión de la clínica y de la técnica psicoanalítica. Especialmente, investigó sobre cómo y por qué algunos pacientes pueden quedar atrapados en viejos mecanismos defensivos para así mantener un cierto equilibrio psíquico.

Nació en Birmingham en 1917. Fue la segunda de tres hijos de una familia judía laica, siendo su padre un ingeniero. Llegó al psicoanálisis a través del trabajo social psiquiátrico. Trabajó durante la guerra con niños evacuados, separados de su familia por razones de guerra y víctimas de situaciones traumáticas, lo que más tarde como psicoanalista apreció y evaluó en la medida del trauma psíquico que representaba.

Se psicoanalizó con Michael Balint primero, y más tarde con Paula Heimann. Terminó su formación psicoanalítica en 1949, y fue a partir de las décadas de 1960 y 1970 que mostró su aproximación a la clínica y la técnica psicoanalítica más claramente y diferenciada.

SEP Sociedad Española de Psicoanàlisis
El artículo completo en este enlace:
http://www.sep-psicoanalisi.org/obituario-de-la-psicoanalista-betty-joseph/

MELANIE KLEIN IX - GRUPO PSIQUE




Continuación Melanie Klein VIII

PSICOSIS ESQUIZOFRÉNICAS

Rescate apuntes y conferencias impartidas en la sede del grupo Psique (Madrid) 
en las décadas de los 70/80

Antes de entrar en la consideración de lo que Melanie Klein y su escuela aportan al conocimiento de la dinámica esquizofrénica vamos a repasar muy brevemente el criterio clínico que la psiquiatría mantiene ante las psicosis esquizofrénicas.

El concepto de esquizofrenia como entidad nosológica viene dado por la evolución, pues se considera como tal, los casos que presentando síntomas esquizofrénicos evolucionan hacia la demencia, mientras que el amplio grupo de psicosis esquizofrénicas no necesariamente implican una evolución tan nefasta.

Hoy y desde que Kraepelin a principios de siglo agrupó las distintas formas de enfermedad bajo la denominación de “Demencia Precoz”, se siguen considerando tres formas o cuadros clínicos característicos: la Hebefrénica, la Catatónica y la Paranoide.

La Hebefrénica, cuyo nombre derivase de Hebe, diosa griega de la juventud (también llamaron los griegos hebe al vello púbico), tiene como rasgos fundamentales su aparición en la adolescencia, con una entrada en escena generalmente taimada y solapada (a veces y en un primer momento solo se manifiestan trastornos escolares, retraimiento y quejas hiponcodríacas), sin embargo su evolución suele ser rápida, declinando el cuadro hacia un estado de retraimiento progresivo hasta alcanzar rápidamente, si el grado de regresión es masivo, un estado de decadencia demencial rápido.

Estos son los rasgos que permitieron a Kraepelin denominar a la afección “demencia precoz”. Pero, además, no pocas veces el joven se lanza hacia sistemas ideológicos grandiosos o chocantes por inconsistentes, como también se ocupa de extraños inventos (En este punto debe de radicar la opinión popular de que el joven era tan listo que terminó por volverse loco). Estos cuadros pueden tener también componentes catatónicos, siendo entonces la enfermedad catalogada como hebefreno-catatonía.

Podemos decir, por lo tanto, que la forma de una psicosis hebefrénica está presidida básicamente por trastornos de la afectividad y del pensamiento.

En la catatonía los fenómenos más aparentes son los de la psicomotilidad. Sus fenómenos mas llamativos son: pérdida de iniciativa motriz, cierto grado de tensión muscular o catalepsia, fenómenos paracinéticos como son: el amaneramiento, el patetismo, las estereotipias, las impulsiones. Los trastornos psíquicos tienen como fondo el estupor y el negativismo (el negativismo se manifiesta con toda clase de conductas que significan el rechazo del otro y del mundo real). En las psicosis catatónicas lo que predomina son las manifestaciones motoras.

Las formas paranoides se caracterizan por el delirio. Se trata de diversas clases de delirios sistematizados. Estos pueden desarrollarse a partir, bien de elementos falsos, bien de errores, a veces de ilusiones o alucinaciones, pero, en cualquier caso, polarizan las fuentes afectivas de los pacientes en el sentido de erigir una construcción delirante que ocupa una situación fundamental y preponderante en la vida del paciente. Estos delirios son lo suficientemente coherentes hasta el punto de poder llegar a ser convincentes (locura de pareja o colectiva). Según el tema de que se ocupen, estos delirios se han agrupado en diversas categorías:

  • Delirios de reivindicación querellantes. Persiguiendo, a veces hasta el crimen, su honor, su propiedad o sus derechos. Los inventores se suelen quejar de sus descubrimientos celosamente guardados y de los que han sido desposeídos o se encuentras continuamente en trance de serlo. Los idealistas apasionados, que en feroz lucha por la defensa de sus ideales mortifican a toda la sociedad.
  • Los Delirios Pasionales. Fundamentalmente se encuentran en este grupo los celotípicos y los erotomanos.
  • El Delirio Sensitivo de Relación descrito por Kretschmer, también se le llama Delirio de Referencia, donde encontramos que el sujeto psicótico se queja de que se ha convertido en centro de interés enojoso y humillante en torno a un acontecimiento, como puede ser un robo, una falta sexual, la expulsión de una comunidad, et.
  • Finalmente nos encontramos con el llamado Delirio de Interpretación o locura razonante, basado en la continua interpretación delirante con la cual infieren o deducen a partir de una percepción adecuada, toda una serie de concepto erróneos. Estos “interpretadores” se le puede considerar manifiestamente como enfermos de la intuición.

Desde que empezaron a observarse todos estos cuadros pudo comprobarse que no se trataba tanto de una demencia (por demencia se entiende el debilitamiento intelectual  global, progresivo e irreversible) como de una “disociación” de la vida psíquica, la cual pierde su unidad. Fue Bleuler, el psiquiatra suizo compañero de Jung, el que introdujo en psiquiatría la palabra esquizofrenia, con la cual, quería poner de relieve el hecho de que estos enfermos no son tanto dementes como afectos de un proceso de dislocación que desintegra su capacidad asociativa produciendo signos “primarios” de disociación, y son estos fenómenos primarios de disociación los que al alterar su pensamiento les sume en una vida “autística”, y es de este fondo autístico de donde surgen ideas y sentimientos que irrumpen en el mundo consciente provocando los síntomas “secundarios” que condicionan una conducta que de alguna manera se parece a la del sueño, sin relación sintónica con la realidad.

Así pues, para Bleuler el trastorno básico y primario de la esquizofrenia es la disociación (1911) y de paso os recuerdo que para M.K. lo que se encuentra de manera irredenta en la base de los mecanismo psicóticos esquizofrénicos es la escisión. En los casos nefastos donde el final progresivo de estas psicosis ha cursado sin remisiones espontáneas ni terapéuticas, consiste en una transformación progresiva y profunda de la persona, la cual, cesa de construir su mundo en comunicación con los demás para perderse en un pensamiento autístico, es decir en un caso imaginario.

Pero en este final de demencia y el camino que hasta él hay que recorrer, existen muchos puntos tanto en el origen como en el desarrollo, acerca de los cuales la Sra. Klein tiene algo que decir, siendo la psicología kleiniana la que en mi opinión nos pone en buen camino para entender la formación de la sintomatología psicótica así como su significado.

            Continuará…
Apuntes cedidos en su día por la Dra. Mª Luisa Herrero

miércoles, 2 de octubre de 2013

ANALISTAS FORMADOS POR MELANIE KLEIN

"Encuentros de generación en generación":  
Un video de la Sociedad Psicoanalítica Británica con Post-kleinianos: Hanna Segal, Betty Joseph, Anne Marie Sandler y otros, hablando de su experiencia como psicoanalistas y su visión de futuro sobre el psicoanálisis.

Con subtítulos en inglés.
 Extraordinariamente interesante. Capta el significado y la pasión de la terapia psicodinámica.

martes, 1 de octubre de 2013

MELANIE KLEIN VIII - GRUPO PSIQUE


Rescate apuntes y conferencias impartidas en la sede del grupo Psique (Madrid) 
en las décadas de los 70/80

(Continuación de Melanie Klein VII)

El término de « regresión » ha sido utilizado por Freud para referirse, fundamentalmente, al movimiento de retroceso de la libido. Este concepto de “regresión de la libido” está íntimamente ligado a las conclusiones freudianas en torno al curso de la libido, conclusiones, que abarcan un progresivo desarrollo, puntos de fijación y regresión.

La sexualidad, que como ya sabéis, para Freud es el exponente libidinal, pasa por varias fases: (oral, anal y genital). El fin de cada fase, o mejor dicho, la finalidad, está condicionada por el predominio de la zona erógena en cada etapa. Estas fases o etapas sucesivas no desaparecen del todo, sino que según avanza el desarrollo libidinal se van supeditando progresivamente, hasta que al final, todos los impulsos llegan a integrarse bajo la primacía del órgano genital.

El orden de este desarrollo está determinado biológicamente, aunque cada fase de su historia es muy sensible a los acontecimientos psíquicos y a las influencias externas. Precisamente son estos factores internos y externos los que pueden detener este progresivo desarrollo, condicionando que una parte de la libido quede detenida en su avance y fijada en cualquier punto o momento de donde surgen las dificultades. Estos son los “puntos de fijación”, siendo definida por Freud la fijación como “un apego particularmente estrecho del instinto a su objeto”

Las fijaciones tienen tres órdenes de consecuencias:

  • En primer lugar, dificultan el progresivo desarrollo sexual.

  • Como segunda consecuencia hemos de tener en cuenta que puede limitar la capacidad del sujeto para la sublimación, ya que, como sabemos, esta depende en cierto grado del renunciamiento a los objetos primarios y a las formas de satisfacción directamente instintivas, a favor de objetos y formas de actividad simbólicos.

  • En tercer lugar también puede llevar a la inhibición del desarrollo del yo, cuando este renuncia a determinadas funciones que están ligada a fijaciones tempranas.

Este concepto freudiano y clásico de las causas de la regresión siempre acentuó el estancamiento de la libido, que, como ya hemos visto, podría surgir bien por factores externos (frustración) o internos (fijación, inhibición del desarrollo o incremento biológico de la libido como ocurre en la pubertad y en la menopausia). En cualquiera de estas situaciones se provoca un aumento de la libido, la cual no pudiendo ser adecuadamente utilizada perturba el equilibrio psíquico y produce una tensión intolerable. En último término se hace patente el factor cuantitativo de la libido como un factor de gran importancia. También es observable que, en toda enfermedad mental, existe cierta forma y cierto grado de regresión de la libido a puntos de fijación tempranos.

Pero a diferencia de Freud, la escuela de Melanie Klein no tiene en cuenta tan solo la evolución de la libido, sino que también tiene muy en cuenta el instinto de muerte con su correlativo exponente de agresión. Hasta tal punto esto es tenido en cuenta que llega a considerar a la regresión como estrechamente ligada al fracaso de la libido en el dominio de los impulsos destructivos y a la ansiedad concomitante.

Por lo tanto, la enfermedad mental no se encontraría tanto en la regresión de la libido como se encontraría en la irrupción de los fines destructivos primarios. M.K. considera que existen unos puntos determinados que son los factores causales de la fijación y de la regresión. En primer lugar se encuentran los sentimientos, los cuales están profundamente afectados, tanto en lo que se refieren a su cualidad como a su intensidad, y según el estadio del desarrollo.

Cuando nos paramos a considerar las distintas posiciones del desarrollo infantil ya tuvimos ocasión de comentarlos. Son estas emociones las que contribuyen a determinar las fijaciones, y por lo tanto, la historia posterior de la libido.

Además del amor y el odio, la influencia de la ansiedad sobre todo en el desarrollo libidinal es muy compleja. Cuando está intensamente estimulada contribuye a una fijación de la libido en ese punto dificultando la evolución progresiva. Pero curiosamente, estas fijaciones provocadas por la ansiedad, en parte, deben entenderse como una defensa contra ella, porque, si como ya habíamos visto, la ansiedad surge de la agresión, esta agresión que provoca tan grave malestar ha de ser dominada.

Se trata entonces de un difícil trabajo encomendado a la libido, ya que será necesario dominar y neutralizar a los componentes agresivos. Mientras la libido tenga por delante y como objetivo esta función, no puede avanzar libremente hacia otros nuevos fines; es libido utilizada, fijada, no disponible para la genitalidad.

Freud había señalado que era la frustración la que inicia la regresión, sin embargo, la escuela kleiniana considera que la regresión no es fruto tan solo de la mera paralización, sino que considera que la frustración hace surgir el odio y la agresión y que este odio y esta agresión provoca a su vez, ansiedad.  Y estos sentimientos una vez que se han puesto en marcha, reactivan el sadismo pregenital siempre presente. Esta es la situación que hace a la libido retroceder hacia sus formas anteriores con el fin de volver a neutralizar estas peligrosas fuerzas. No obstante, cuando la ansiedad no es abrumadora, contribuye a estimular la libido en su desarrollo progresivo.

Como es lógico, solo se comprende la forma en que actúan los impulsos y los sentimientos para provocar la fijación la regresión si se tienen en cuenta las fantasías que tan importante papel juegan. Acordaros que ya Freud habló del papel preponderante que ocupan las fantasías en las reminiscencias que padecen la histérica y en las neurosis obsesivas. Fue a partir de este conocimiento como pudo Freud elaborar el concepto de “realidad psíquica”  como diferente de realidad externa o material.

M.K., ahondando en los procesos psíquicos ha encontrado que el factor más poderoso en las fijaciones orales es la ansiedad provocada por las fantasías canivalísticas , pues el miedo al objeto interno, que esta devorado y destruido, solo puede aliviarse por el placer oral continuo.

Aparte del componente destruido en las regresiones, la escuela kleiniana considera que hay una superposición entre las diferentes fases del desarrollo. Pero es que, además, también tiene en cuenta la existencia de un continuo movimiento regresivo y progresivo, como una especie de oscilaciones, a veces muy rápidas, entre los diversos momentos emocionales y toma de posturas, aunque la situación básica esté presidida por una y otra fase.

Dado que ya habíamos visto la precocísima  implantación del superyo en los esquemas conceptuales de la Sra. Klein, piensa que hay que conceder un papel importante a este precoz superyó dentro del proceso regresivo, porque, una vez puesta en marcha la regresión, entra en juego el temor al superyó, esto es, al objeto interno que se venga y odia, y que a su vez, estimula la necesidad de odiar y luchar con todas las armas del sadismo pregenital.

Otro progreso importante en la comprensión y utilización de la regresión que se ha logrado principalmente gracias a los trabajos de la Sra. Klein con niños y psicóticos, es que la fijación puede enfocarse no solo negativamente, sino también fructíferamente, no solo bajo el punto de vista de pérdida de terreno, sino también desde el punto de vista de la progresión. (Os recuerdo también los trabajos de Jung referentes a este punto)

Como por motivos de programación no hemos podido estudiar a K.Abraham que el  psicoanalista de M.K. cuando esta residía en Berlín, creo, no obstante, que hemos de tener presente que este fue el precursor de M.K. en el estudio sistemático del papel que juegan los impulsos destructivos en el desarrollo humano. En el año1924 publicó su libro “La evolución de la libido” y si bien es cierto que para entonces ya había publicado Freud “Más Allá del Principio del Placer” no por eso vínculo sus conocimientos acerca de la destructividad con el instinto de muerte. Pero pudo demostrar que, en distintas enfermedades mentales, los instintos destructivos también tienen una evolución.

Abraham subdividió la fase oral en dos estadios: el de succionar y el de morder, vinculando este último con la aparición de la dentición.  A diferencia de M.K. sostuvo que el estadio primero, el de succión, estaba exento de impulsos agresivos, siendo el segundo, el de devorar mordiendo, donde aparecía el primer fin destructivo. Mientras en el segundo periodo de la fase anal aparece una modificación de los instintos muy digna de ser tenida en cuenta. En ella predomina la retención, evitando el intento de completa destrucción de las fases anteriores, pero pagando el objeto así tratado el precio de estar sometido, retenido y controlado. Y según Abraham, en el estadio final del desarrollo, la fase genital, es cuando desaparece la ambivalencia y hay completo amor al objeto.

            Continuará…
Apuntes cedidos en su día por la Dra. Mª Luisa Herrero